lunes, 22 de abril de 2013

Otra forma de extrañarte

Eres

Eres esa mitad de luz
que le faltó a aquella luna.
Eres, completa, esa luna
que quiero llenar de mi luz.

Eres la luz que rodea
la oscuridad de mi sombra.
Eres el Bien que se nombra
allí donde tú eres rea:
en mi Alma o donde sea
que yo no te dejo marchar.
Eres la proa, en alta mar,
del velero de mis sueños...
Yo: un timonel con empeños
de hallar tierra y no naufragar.

Eres esa fuerza extraña
que enraíza desde adentro.
Eres el valor que encuentro,
para hacer cualquier hazaña.
Eres un río de caña
que embeleza mis sentidos.
Eres ese algo encendido
que me enardece la actitud,
y me enaltcece la virtud
de no darme por vencido.

Eres la esperanza ardiente
de mi sueño más preciado.
Yo: algún ser muy malcriado
que no te quiere ausente,
que respondería: PRESENTE!
si tu voz me reclamara.
Eres cual llama clara
que en lo oscuro me hipnotiza.
Tú eres La Monalisa
que Da Vinci no pintara.

Eres tú esa propia luz
que después llenó la luna...