miércoles, 29 de agosto de 2012

Sin luz

"Te odio" por un "te quiero",
así me saludas mi Li,
pero mientras salga de ti,
lo segundo es lo primero.
Tu palabra es un lucero,
pero tus ojos son soles
y los míos girasoles,
que recibiendo tus rayos,
van inclinando sus tallos
hasta que la luz desaparece...
Cuando de nuevo amanece
vuelve a ser otra vez mayo.

Cuando tus soles ya no estén,
cuando ya no vea el lucero,
conoceré el desespero
y en la oscuridad el desdén.
Sentiré que se me fue el tren
después de correr con tesón...
el único de la estación,
el que no quería perder.
Será aquel atardecer
que oscureció mi corazón.

jueves, 9 de agosto de 2012

A tus ojos

El silencio de tu boca
me hace buscar tu mirada,
que me corta como espada
que puede partir la roca.
Si las palabras son pocas,
cuando de tus labios nacen,
mucho mejor satisfacen
la espera de mis oídos,
dejando el cuerpo aturdido
si tus ojos me mirasen.

El café que hay en tus ojos
me lo bebería a miradas
hasta dejar saturadas
las fuentes de mis antojos.
Abrirías los cerrojos
de las puertas de mi pecho,
si me miraras derecho
mientras te quedas callada...
Mi alma quedaría extasiada
y mi placer satisfecho.