miércoles, 18 de julio de 2012

¿A dónde fue tu mirada?

He seguido tu mirada
Y LA VI PERDERSE LEJOS…
como si buscara espejos
para verse reflejada.
Te sentías desolada,
como en medio del desierto.
Y con tus ojos abiertos,
y pesadillas rondando,
te estarías preguntando:
“¡Por Dios! ¿Cuándo me despierto?”

Algo robó tu sonrisa
y al silencio te entregó.
Tu alma, del cuerpo despegó,
cual tormenta que no avisa.
Se ha marchado muy de prisa;
se ha marchado apurada;
Se ha marchado tu mirada
Y LA VI PERDERSE LEJOS…
como siguiendo conejos
que se pierden en la nada.

He buscado tu mirada
y la encontré en desconsuelo...
Tal vez mordiste el anzuelo
escondido en la carnada…
Que cuando estabas confiada
te dejaron sin aliento.
¿Quién dejó sin cimientos
tus noches, días y sueños?
¿Quién intentó ser tu dueño
sin cuidar tus sentimientos?

Si te pregunto: ¿Qué te pasa?
Tu respuesta me recorre:
“Nada que el tiempo no borre”
y eso el alma me traspasa.
Pues conozco bien la casa
donde viven los despechos.
Los corazones deshechos,
de lágrimas están cubiertos,
pero si se dejan abiertos
de amor sanarán sus pechos.

Roberto Sarmiento Pérez

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